1
Pon a prueba la historia sin imágenes
Reproduce la introducción y escucha sin mirar. ¿Puedes saber qué aprenderá el espectador y responde cada sección a una pregunta distinta? Si no es así, revisa el guion antes de sustituir las imágenes. Un generador de videos sin rostro puede ensamblar un borrador, pero las escenas atractivas no pueden solucionar una promesa poco clara. Para este tutorial, escribe la promesa en una sola frase y compárala con cada sección.
2
Relaciona cada afirmación con un elemento visual
Vuelve a mirar con sonido. Haz una pausa cada vez que la narración mencione una herramienta, un lugar, una acción o un resultado. ¿La imagen ilustra ese punto o solo está relacionada con el tema? Sustituye las tomas engañosas o repetitivas por material que tengas permiso para usar. Si una afirmación necesita pruebas en lugar de decoración, muestra una demostración o una fuente relevante en vez de imágenes genéricas.
3
Comprueba el acabado desde la perspectiva del espectador
Revisa los subtítulos, el equilibrio del audio, el ritmo y la introducción en una pantalla pequeña. Corrige los nombres, números y términos técnicos de los subtítulos; escucha si hay palabras cortadas o música que oculte la voz. Por último, inspecciona el archivo exportado. No des por hecho que la vista previa y el archivo final son idénticos, y no subas el video hasta que se reproduzca completamente como estaba previsto.